domingo, 1 de junio de 2008

COMENTARIOS DE LOS ESTUDIANTES

SOR JUANA INÉS DE LA CRUZ
EL BARROCO Y LA IDENTIDAD CRIOLLA
MARÍA JIMÉNEZ
SECCIÓN: 7LLO1

Una vez acontecido el proceso de conquista, de ultraje y choque de culturas entre España y América, se inicia en el mal llamado “Nuevo Mundo”-porque siempre estuvo en la órbita terrestre-el surgimiento de mestizos, constituidos en una sociedad criolla, asentada bajo los límites históricos del pleno poder imperial de España hacia sus colonias americanas o “Nueva España” como fue llamada en esa época. Clase social recién formada, que asimila la influencia cultural del barroco europeo, como movimiento artístico que entrelaza todas las esferas del arte.
En este sentido, la literatura se deja atrapar también por este movimiento; pero no como una simple traslación de un modelo europeo, sino con variantes que hacen del barroco, un instrumento de doble filo, que por un lado transmite los valores de una clase imperial dominante y por otro, abre brecha en escritores americanos para expresar con variaciones temáticas y recursivas una ruptura, reivindicación, sincretismo y crítica al sistema represivo de la colonia. Es en esta línea, donde se inscribe Sor Juana Inés de la Cruz como máxima exponente femenina del barroco de Indias, término apuntado por Mariano Picón Salas para referirse al movimiento que es apropiado por hombres y mujeres americanos desde su perspectiva y propio sentir cultural, en una diferenciación que contrasta la dependencia/originalidad mestiza como una lucha de espíritus de cambios de época.
Desde la perspectiva de la sociología de la literatura de Georg Lukács (1885-1971) se observa cómo “en el terreno de las formas literarias, las condiciones de existencia dependen directamente de una dialéctica histórico-filosófica que orienta las obras en una dirección determinada” Historia de la Crítica Literaria. (Pág. 420). Es así que, las obras que nacen del barroco en América responden a una sociedad concreta, con actitudes expansionistas y por tanto dominantes en estados subalternos, que a su vez enfrenta a una casta intelectual en conflicto que asimila ciertos valores de la época, presentes en el movimiento artístico, pero que a su vez se esfuerza por encontrar un rumbo propio a sus necesidades expresivas, en especial la poesía como género que inherentemente busca la libertad a través de las transgresiones constantes de forma y fondo.
Para Lukács, una obra literaria no es simple reflejo de aspectos superficiales de la realidad, sino “una visión crítica de su esencia” en el caso de las obras de Sor Juana Inés de la Cruz se observa como éstas reflejan a través de un discurso retórico una rebeldía, una pugna de la escritora hacia los jerarcas de la iglesia católica hacia su negativa de la expresión de una poesía sincrética de lo profano y lo sagrado. Sor Juana responde altivamente a la opresión colonial y no cesa en la producción de conocimientos y en su expresión poética, como talentos que hacen de sus escritos un original mosaico de un barroco, que apunta hacia lo americano, dentro de los propios conflictos de dominación/insumisión, como la llamara Octavio Paz en “Trampas de la fe”: MONJA INSUMISA.
Dentro de las características del barroco en las obras de Sor Juana, se observa en especial la “Respuesta a Sor Filotea”, “Carta a Monterrey” y “Primero sueño” lo paradójico, lo antitético, lo contradictorio, lo exagerado, lo mitológico, por ejemplo, en la primera carta a Sor Filotea expresa “…para que se entienda que el callar no es no haber qué decir, sino no caber en las voces lo mucho que hay que decir…” connotando Sor Juna a través de este aparente discurso contradictorio, el alcance trascendental del silencio, una definición que no impregna vacío en su conocimiento, sino una represión que contiene la fuerza de la verdad y a su vez esas antítesis exponen, en sus manifestaciones diversas la relación del poder y su derivación autoritaria. Asimismo se interpreta el silencio, según Gastón Bachelard en la poesía de la siguiente manera: “por debajo del verso y de su significado, prevalece el silencio que es un pensamiento oculto, secreto, aflorado desde sus raíces hundidas en el sueño”. Poética de la Ensoñación.
De igual manera, en la “Carta a Monterrey” Sor Juana impugna el carácter restrictivo del discurso escolástico, cuando a través de la interrogación retórica expresa:
“¿Qué más castigo me quiere Vuestra Reverencia que el que entre los mismos aplausos que tanto se duelen tengo? ¿De qué envidia no soy blanco? ¿De qué mala intención no soy objeto? ¿Qué acción hago sin temor? ¿Qué palabra digo sin recelo?”
Es la posición de una monja que se defiende ante la marginalidad del Clérigo opresor, que la sentencia por estudiar y escribir como actividades alicientes de su gran conocimiento.
A través del género epistolar Sor Juana Inés de la Cruz manifiesta con carácter autobiográfico las causas de sus inclinaciones hacia la búsqueda del conocimiento y al mismo tiempo trata de reflejar esa búsqueda de identidad social.
Otra de las características del barroco que se presentan en sus obras es la recurrencia de lo mitológico, en su poema más personal “Primero Sueño” hace referencia a Morfeo, Ícaro, Baco, Minerva como una característica predominante y excesiva dentro de su poesía, que representa alegóricamente su espíritu de transgresión, de viaje como lo hace el Alma dentro del poema hacia la búsqueda de conocimiento y libertad.
Enfocado a la crítica de Octavio Paz este poema representa por sí solo una transgresión a la filosofía escolástica, puesto que, a diferencia de la Divina Comedia el alma no transita por las esferas del infierno, no consigue un mensajero, tampoco se expresa una revelación y por último solo consigue silencio en su viaje, como una constante literaria de Sor Juna Inés de la Cruz, tal como se observa en los siguientes versos:
“y en la quietud contenta
de imperio silencioso,
sumisas sólo voces consentía
qué de las nocturnas aves,
tan obscuras, tan graves,
que aun el silencio no se interrumpía”

En la poesía de Sor Juana Inés de la Cruz se expresa un barroco que transgrede aspectos filosóficos, la poeta se arriesga a comprender sus cosmos con los aportes científicos de la época, se vislumbra un pensamiento racional asociado a Descartes y Galileo, a pesar de ser este último presa de la inquisición católica.
Por otra parte, se observa en esta poeta un discurso reivindicativo de la situación de la mujer, su discurso actualiza el código barroco y a su vez agudiza el tema de la marginalidad femenina, muy presente en la época colonial, en su carta a sor Filotea refleja una defensa hacia el derecho de estudio y conocimiento de la mujer, tal como se evidencia en la siguiente cita:
“…que el leer públicamente en las cátedras y predicar en los púlpitos, no es lícito en las mujeres; pero que el estudiar, escribir y enseñar privadamente, no sólo le es lícito, pero muy provechoso y útil…”
En este discurso retórico Sor Juana aboga por el derecho de la mujer hacia el estudio, aunque sea en privado, de esta forma impugna a su sentenciador (obispo de Puebla) argumentando que como mujer está en su derecho de alimentar sus conocimientos y no debe ser causa de persecución. Ya en otro apartado de la carta expresa las siguientes interrogantes “¿qué inconveniente tiene que una mujer anciana, docta en letras y de santa conversión y costumbres, tuviese a su cargo la educación de las doncellas?” Refleja la escritora la necesidad y reivindicación de la mujer como ser útil dentro de una sociedad eminentemente patriarcal de la Santa Iglesia Católica en contra de un discurso masculino y represivo.
Todas estas rupturas temáticas en Sor Juana Inés de la Cruz, hace que el baroco literario alcance en América, un matiz con colores locales originales, de una corte virreinal en conflicto, donde los súbditos comienzan a reclamar su espíritu de libertad y que de algún modo, así sea a través de la máscara del barroco una temática del amor al conocimiento, un carácter sincrético de arte profano y sagrado y una defensa por la mujer docta y letrada, en un ambiente de contraposiciones reflejadas en su obra y que en algunas ocasiones por exigencias externas tuvo que ocultar a través de ese “silencio…” que poco calla y mucho dice en Sor Juana Inés de la Cruz.
Finalmente, se puede decir que bajo la influencia del barroco europeo como modelo artístico de función ideológica de la clase imperial, nace en América una vertiente que arrastra ese discurso hegemónico y por otro lado, trata de desmontarlo como una necesidad que se corresponde a la formación histórica de una conciencia criolla.

REFERENCIAS
http:/análisisliterarioupelipb.blogspot.com
Sueñoshttp://aquileana.wordpress.com/2008/01/23/gaston-bachelard-el-aire-y-los-suenos/
http://www.epdlp.com/bachelard.html
http://www.ucm.es/info/especulo/numero29/bachelar.html
Octavio Paz. Las trampas de la fe: Sor Juana Inés de la Cruz.
Sor Juana Inés de la Cruz Antología poética. Poemas, “La respuesta a Sor Filotea”, “Carta a Monterrey” y “Primero Sueño”
Mi primera encarta 2008